seguir la curiosidad y la independencia digital

Este pequeño ensayo lo escribí originalmente en inglés para mi Substack, en Noviembre de 2025

Las ideas originales no vienen de intentar tener ideas originales. Vienen de intentar construir o entender algo ligeramente muy difícil.

-Paul Graham

He estado atorado en la primera por un tiempo.

Un año en redes sociales, escribiendo y un poco obsesionado con la epistemología, persuasión y escritura online. Usando plantillas y prompts, refinando cada gancho y optimizando la atención.

El resultado fueron solo 30 suscriptores en Substack y nunca cruzar la barrera de los 100 seguidores en twitter. Y diez de ellos familia y amigos.

Me colgué de lo que todos dicen, que hay que ser consistente, mostrarse y ser útil. Que esa es la clave de crecer online.

Y eso es absolutamente cierto, pero hay otra cosa que no suelen decirte:

Hay que hacer cosas geniales para escribir cosas geniales.

Y sí, armar un negocio digital creando contenido y escribiendo online es posible. Absolutamente. Hay mucha gente que le ha ido súper bien haciéndolo. Pero casi todos ellos tienen algo en común: han hecho cosas interesantes antes de escribir y compartir online.

Para mí queda claro con pensar que los mejores videos en YouTube son historias sobre alguien logrando algo genial. Si no te quieres tomar de mi palabra, anda a tu carpeta de favoritos o tus me gusta en cualquier red social y echa un ojo. Porque nuestro cerebro está configurado para anhelar esas historias, reales o no, son historias humanas.

Bueno, y esta semana hice algo interesante con un amigo.

Él vino a mi casa y desempolvamos una laptop Celeron que tenía guardada en un closet, y la convertimos en el servidor de Minecraft para reemplazar el servicio que estuve pagando.

Y me sentí como un niño de nuevo, armando un servidor en una máquina lenta y antigua para que, cuando todo funciona, poder conectarme a un mundo virtual.

Esa sensación de romper cosas, descubrir y cabecear paredes resolviendo cosas con amigos. Cuando las métricas absurdas del mundo adulto no existían, cuando no pensaba “le gustará esto al resto”? Fue un momento de seguir la curiosidad y nada más.

Fue el momento en que más me divertí en los últimos meses. Y no estaba pensando en documentarlo, ni en los ganchos o en como convertirlo en contenido (aunque lo estoy haciendo ahora mismo, lol).

Pero el punto es que finalmente estaba haciendo algo interesante en vez de intentar ser yo el interesante.

Y este servidor de Minecraft fue parte de un rabbit-hole en el que me metí de lleno y no sabía que existía.

Homelabs, self-hosting, gente corriendo sus propios servidores, almacenando sus propios datos, construyendo su propia infraestructura. Básicamente consiguiendo en parte una independencia digital, dándole la espalda al ecosistema big-tech que vende toda la información posible al mejor postor.

Yo para nada tengo las capacidades y habilidades para hacer esto, pero ese experimento fue un acercamiento que trajo consigo la ideología de independencia, de escapar de este loop tóxico del internet moderno.

Debo decir que me encanta esta filosofía de ser dueño de tu propia información, de tus notas y pensamientos. Porque no confío en que las grandes empresas sean dueños de toda mi existencia digital, sobre todo cuando la mayor parte del día la paso en internet. Y me enferma lo mucho que nos empujan a todos nosotros en software y bloatware que no necesitamos.

Algunas personas dicen que 2026 es el año de Linux en escritorio (más en serio que en la broma de los años anteriores). Tomó 20 años para que Linux alcanzara un 1% del mercado, 10 años para llegar al 2%, luego 2.2 años para llegar al 3% en junio de 2023, y finalmente llegó al 5% en 2025. Esto significa que más y más gente está interesada en la privacidad. Pero sobre todo más y más cansada del exceso de anuncios, forzar la IA en todas partes y estrujar a los usuarios al absoluto máximo.

No soy programador, ni desarrollador de videojuegos, ni tengo nada que ver con código más allá de algunos scripts que hice en la universidad. Pero entrar en este rabbit-hole me cambió la perspectiva.

Y la idea de la propiedad también aplica para la escritura.

Hasta ahora la mayoría de mi identidad creativa se ha relacionado con las dinámicas de cada plataforma. Dejar que los suscriptores y los likes me digan lo que funciona y lo que no. Preguntándole al algoritmo qué es lo que debería importarme. Incluso pagué por algunos cursos digitales, y más dinero del que me gustaría aceptar.

Y luego de saturarme de eso, y pensando como parte de la audiencia de creadores que realmente me importan, la manera de construir una audiencia que esté involucrada con tu contenido, es hacer contenido que te involucra a ti. Compartir opiniones y perspectivas que realmente te importan y no porque “harían buen contenido.”

Las personas que se hacen llamar growth hackers y los creadores obsesionados con el crecimiento y monetización hablan constantemente de encontrar tu nicho, estudiar qué es lo que funciona, crear constantemente y optimizar hasta los números más pequeños. Y no voy a mentir, esto le ha funcionado a un montón de gente que tiene claro a lo que van y lo que quieren lograr. Pero es inútil cuando tienes veinti-tantos, saliendo de la universidad y con una seguidilla de contradicciones vocacionales.

Mi solución imperfecta es hacer algo que realmente te importe a TI. Como creador. Como artista. Sigue tu curiosidad, construye proyectos extraños con amigos o sin ellos. Déjate llevar por ese híper-interés que va a consumir tu vida por unos días o semanas, incluso si en la superficie no tienen nada que ver contigo.

Crear contenido es el producto secundario de vivir una vida que vale la pena documentar.

Si tú crees que lo que estás publicando o creando no es interesante, ¿por qué otros pensarían que sí lo es? No puedes pulir un bloque de vacío en algo interesante. Optimizar el SEO, las miniaturas, los ganchos, no sirve de nada si no hay un trasfondo fuerte.

Pero si sigues tu curiosidad y exploras estas cosas que te iluminan, el contenido se escribe por si solo, las ideas nacen de la nada y no puedes evitar crear cosas. De la nada ya tienes demasiado que decir y el problema es capturarlo y editarlo más que generarlo.

Austin Kleon en su libro “Roba Como Un Artista” dijo:

“Sé curioso sobre el mundo en el que vives. Busca las cosas. Persigue cada referencia. Ve más profundo que nadie–así es como puedes sacar ventaja.”

Nota: la cita la saqué en inglés y esta fue mi humilde traducción, acá está la cita original.

Me cansé de obsesionarme intentando crecer las redes y ver todo lo que estoy haciendo mal.

Desde ahora mi enfoque está en vivir una vida algo más interesante en vez de obsesionarme en cumplir con la meta autoimpuesta de un artículo semanal (que terminaban siendo vacíos).

Cosas como el servidor que hicimos, lo mucho que me interesaron los homelabs y la filosofía de la soberanía digital de la información gatillaron mi curiosidad y sensación de exploración.

Así que para allá voy (al menos por ahora). Evitando caer en las trampas de sobre-optimizar o buscar lo que se convertirá en tendencia y priorizando lo que realmente es interesante para mi.

Y el contenido seguirá.

O quizás no.

Pero al menos estaré haciendo algo que vale la pena.

Y a ti, lector, haz cosas interesantes.

Ese es mi pésimo hack que quizás funcione.

Gracias por leer,

-Facu

PD - Este meme que compartió Austin Kleon me encantó:

-Facu.

Notas mencionando esta nota

Sin notas conectadas a esta nota.


Aqui están todas las notas en este jardín, junto con sus enlaces, visualizados en un gráfico.